En 1977, BOSS creó una categoría de pedal totalmente nueva con el OD-1, que por primera vez ofrecía una saturación natural a los guitarristas en este formato. Su exclusivo circuito recortador asimétrico, que producía una gran cantidad de armónicos pares, replicaba el sonido y las sensaciones agradables de un ampli de válvulas, pero con niveles de volumen controlables. Cuatro años después, este revolucionario diseño evolucionó en el SD-1, que era más versátil y añadía un control de sonido activo para modelar la respuesta en agudos, además de sutiles mejoras para conseguir graves más definidos.